Va de largo (o Mejor me callo, mejor sigo con los cuentos)

Y Buenos Aires ahí, en la mira. No sé si ya escribí esto. Ha sido un día de aquellos, como ya varios. Al final salió el sol. Mamá tendió la ropa que yo había metido de nuevo en la lavadora, después de que se mojara dos veces con agua de lluvia. Ahora salió el sol. ¡Solazo! Pero cuando desperté, nubes negras: listo, suficiente para que se me clave en el pecho el mal humor. ¿O habrá algo más ahí? Sospecho que hay miedo. Me ocupo en dejar ir, en relajarme, porque la preocupación, dicen, es la manera de atraer lo que uno menos quiere. Tal vez temo al futuro. Por más que es mi intención no hacerlo, descubro a mi mente intentando controlar: la cuestión financiera, el viaje a Buenos Aires, esa sociedad. Qué hacer: ir de vacaciones o quedarme un rato más largo y buscar trabajo. Por otro lado, está la nota que escribí hace dos meses ya, y que quiero publicar y que no encuentro dónde, porque los editores están ocupados, se toman su tiempo: el periodismo tiene sus mecanismos y yo ya no estoy adentro, ya hace tiempo que soy freelance. Una de las editoras con la que tenía contacto no quiso responderme. O eso sospecho. Perra. A veces tardan en responder. Esa gente que maltrata. ¿Carecen de empatía? Maestros, uno los puede ver como maestros. Gracias por ser mi maestra, perra (tal vez eso escribiría Bukowski). El silencio, a veces, es una forma de maltrato. Y entonces me entra el deseo de ser un escritor muy leído, y que me necesiten. Pero para ese entonces seguro ya no tendré ira, y les daré la entrevista que me piden, o les escribiré el artículo que quieren, o les responderé los mails, si es que se atreven a escribirme. Seré bueno, porque igual me han ayudado, y no soy de rencores: mis rabias son intensas, pero no duran en el tiempo, así que para ese entonces el recuerdo de lo mierda que han sido no vendrá cargado de odio. De otra revista me informaron ya que han recibido el cuento. Si les gusta… ¡Oh, que les guste, por Dios, que les guste! El primer relato, con mi nombre ahí. Lectores desconocidos que se acercan a mi ficción. ¡San Efímero! Cuestión de tiempo. La vida enseña: yo aprendo a ser paciente. Vamos, que aprender tiene dos caras: es placentero, pero también duele. Y el dolor es una oportunidad para crecer, sí. Si no me dejo llevar por la ira. Disfrutar el camino. Enjoy the journey. Y escribir. Que no sea tortuoso, como hoy, como durante varios de estos días. Tampoco se trata de no hacer planes. Me desespero, ahora mismo incluso, una ira me recorre las piernas, los muslos, el torso, hasta mis manos, que tipean esto, tipeo con angustia. Al rato, ya releo y estoy en paz. Field of sensations. Planeo junto con dos amigos un proyecto para el próximo año en Buenos Aires, un proyecto de obra de teatro, pensamos presentarnos a un concurso, y si no somos elegidos, hacer el proyecto igual por nuestra cuenta. Todo esto basado en el viaje que quiero hacer pronto, en unos meses. Hemos empezado a hablar del asunto, porque hay que escribir, escribir un proyecto. Eso me ha puesto de cerca con la idea de que estamos en agosto, pronto será septiembre. Y en septiembre faltarían dos meses para noviembre. Y entonces… ¿ir a Buenos Aires para el verano (el verano austral)? ¿Conseguir un trabajo? Pero igual, me llevará un tiempo conseguirlo. ¿Cuánto: un mes, quince días (con suerte)? Igual necesito dinero para mantenerme durante todo ese tiempo. Y entonces vivir cómo, ¿compartir, para ahorrar? ¿Es eso lo que quiero, lo que realmente quiero? Hacer esos sacrificios por visitar la ciudad de la furia. Pero si vuelvo al punto inicial, ¿de dónde me saco el dinero para el tiquete, para vivir dos meses, mientras llega el primer sueldo. Pensamientos, planes. En vano. El Universo conspira a mi favor, si así lo creo. Realmente he dicho. Qué es lo que realmente quiero. Tal vez escribo más de la cuenta. Si lo cuentas, no se cumple el deseo. ¿Será? Mejor me callo, mejor sigo con los cuentos.

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Author: Anónimo Temporal

Empezaré por un diario de mi propósito de recuperarme, de dejar las drogas y el sexo. Contaré a manera de crónicas historias de mis amores, de los hombres de mi vida. Y hablaré, tal vez, de todo un poco, una especie de columna de opinión semanal.

6 thoughts on “Va de largo (o Mejor me callo, mejor sigo con los cuentos)”

  1. Buenas

    Estuve leyendo tu artículo y hay muchas cosas que no sabía
    que me has aclarado, esta genial.. te quería devolver el periodo que
    dedicaste, con unas infinitas gracias, por aconsejar a personas como
    yo jijiji.

    Besos, saludos

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